You can run…but you cannot hide

Muchas veces me a tocado ser consejera, escuchar pacientemente problemas, compartir penas y alegrías, estar junto a quienes he considerado amigos en momentos difíciles, he visto a muchos hombres llorar como niños rogando les ayude, a veces con algo tan simple como tener a alguien que los escuche.Nunca he dicho que no a una petición de este tipo, siempre he estado ahí para escuchar, aconsejar, reír y llorar. Y por eso mi pregunta. Si yo he sido fiel a una amistad, que hace cambiar de un día a otro a las personas que son capaces de tirar esa amistad a la basura?. Acaso nunca fue una amistad real?. No lo se, y creo que no lo sabré nunca, no porque yo no esté dispuesta a volver a escucharlos, si no, porque ellos no están dispuestos a ver la realidad, y pedir disculpas.

No recuerdo quien me dijo hace poco. «La consciencia no los dejará tranquilos». Podrán correr, pero no se pueden esconder de ella.

Lo que me hace volver a lo que siempre he dicho. Todo se paga en esta vida -y no me refiero a dinero- la vida se encarga de hacerte aprender de la manera más dolorosa y difícil, todos los errores que has cometido. La sabiduría está en aprender de ellos, para no seguir cometiendo una y otra vez el mismo error.

2 comentarios sobre “You can run…but you cannot hide

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Nota: Este post tiene más de 5 años escrito. Deberías revisar si hay nueva información sobre este post, puede que tu comentario esté de más.