Que indigna muerte

La velocidad en la que Santiago está pasando a ser una ciudad de edificios es increible, cada vez quedan menos casas en los barrios y cada vez se construyen menos casas, al menos en la ciudad misma, a las afueras si construyen.

He vivido en el mismo barrio desde hace más de 20 años, por lo que he visto como ha ido cambiando, es más, donde vivo actualmente, hace 20 años era un peladero, estacionamiento de camiones de la basura…  En la esquina, hay una casa hermosa, grande, antigua, con balcones tipo castillo, hace varios años, era una casa linda, blanca, bien cuidada, con pasto y patio, después pasó a ser una oficina, la pintaron de azul (creo que ese color ya es indigno para una casa), con el tiempo, la empresa (o las empresas que pasaron por ahí) fueron bajando el pelo, de tener un perrito guardián de raza, pasaron a tener uno quilterri, a dejarlo sin patio, sin pasto, hasta convertir el patio en una bodega al aire libre, por suerte al perrito se lo llevaron, espero que a una casa y no a la perrera, y de pronto, la casa estaba abandonada, se veían luces prendidas, pero dudo que alguien trabajara ahí. Hoy la casa está siendo demolida, junto a 3 que están a su lado, pasarán a ser un edificio, obvio… la pobre casa, además de sufrir con su indigno color azul exterior, tenía que sufrir estar pintada de un verde fluorecente al interior…

Me da tanta pena, que una casa antigua, linda, que si se hubiese mantenido sería casi un palacio, termine siendo demolida… casas con patios gigantes ya no se encuentran… que muerte mas indigna para una casa tan linda.

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